Testimonio de esperanza: Aprendiendo de mis hijos (1)


Hace un par de meses recibí este testimonio por e-mail, el cual probablemente algunas de ustedes recibieron también. Me gustó mucho y le pedí autorización a la madre que lo escribió para publicarlo en el blog; qué mejor época que el mes de las madres para una bendición como ésta que tenemos hoy?

Me recordó algo que comentó Priscilla Shirer en Deeper Still  2009, lo copio a continuación tal como lo compartí con ustedes el año pasado:

Priscilla dio un testimonio sobre cómo en un ocasión entraba a un establecimiento llamándole la atención a sus tres hijos pequeños y se sentía tan agotada, cuando una señora mayor le dijo "estos son los mejores años de tu vida" ... con el cansancio del momento  Priscilla no lo veía así... pero la señora le dijo... disfrútalos AHORA, este es el momento... cuando pestañes ya se habrán ido!!!

 Entonces, nos recuerda que esa es la verdadera vida abundante saber que Aquel que ES poderoso, ahora... en medio de mi cansancio, de mis luchas y de mis pruebas AHORA ES CAPAZ. Para experimentar la vida abundante debo dejar de ver mis problemas y VER LAS POSIBILIDADES DE DIOS AHORA!!!

Por eso quise compartir este testimonio con aquellas que están en esa etapa en que sus hijos pequeños demandan todo su tiempo... y algo más... que Dios les permita tener una nueva perspectiva de esta etapa y disfruten esos preciosos años... los cuales una vez que se fueron...no volverán jamás.

Testimonio de Carolina Joa de Núñez:


Lo que he aprendido de mis hijos

Los hijos son un regalo de Dios inmerecido. Por qué un Dios tan Santo y Perfecto, pondría a Su Creación en manos de un ser tan poco santo e imperfecto? Dios quiere que nosotros seamos santificados en nuestro proceso de ser padres y desea que le glorifiquemos al criar a una generación santa para El.

A través de mis años como mamá (que han sido muy pocos) he aprendido mucho a través de mis hijos. Dios los ha usado como herramienta principal para santificarme y hacer de mi vida un pedazo de barro en manos del  Gran Alfarero.

Con Daniel José, mi primer hijo, aprendí a ser mama (cosa novedosa que nadie enseña). Aprendí a tener mis sentidos más despiertos, a abrir mis ojos con el respirar de él y a tener paciencia al llanto agudo, consistente y recurrente de Daniel. 

Aprendí a ser creativa y descubrir que el "happy face" de salchicha con ojos de Ketchup y nariz de mayonesa, además de la nutritiva pizza (que nadie me discuta lo de nutritiva: harina-carbohidrato, salsa de vegetales,  queso y jamón: ricas y nutritivas proteínas) iban a ser parte de nuestro diario menú, sií, diario: hoy pizza casera, mañana de Pizzarelli, pasado mañana de Pizza hut, entre otras…..

Continúa.../

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Design in CSS by TemplateWorld and sponsored by SmashingMagazine
Blogger Template created by Deluxe Templates